1. Inventario
Haga una lista de todas las páginas de la web antigua y compruebe cuáles atraen visitas y cuáles generan consultas. Los datos los dan Search Console, Analytics y un rastreo del sitio. A menudo resulta que un artículo antiguo del blog de 2019 trae más visitas que la página de inicio.
2. Definir estructura y contenidos
Después se decide: ¿qué páginas se quedan, cuáles se fusionan y cuáles se eliminan? Fíjese en qué buscaba la gente cuando llegó a una página. Una página que se encuentra bien no se borra solo porque no encaje en el menú del nuevo diseño.
3. Plan de redirecciones
Cada dirección antigua importante recibe una redirección permanente (301) a la página nueva correspondiente. Es decir, /leistungen/badsanierung.html a /badsanierung, no todo a la página de inicio. Muchos lo hacen así, y Google suele tratarlo como una página eliminada.
4. Revisión técnica antes de la puesta en marcha
Antes de publicar la nueva web, revise en el entorno de pruebas:
- Títulos, descripciones y encabezados de cada página
- Enlaces internos y navegación
- Etiquetas canonical e indexación (el error clásico: el «noindex» de la fase de pruebas se queda)
- Sitemap y robots.txt
- Tiempo de carga y visualización en el móvil
5. Lanzamiento y seguimiento
El día del cambio, envíe el nuevo sitemap en Search Console. En las semanas siguientes, revise con regularidad los errores 404, la indexación y los accesos. Si aparece una dirección antigua sin redirección, añádala de inmediato. Cuanto antes, menos lo notará Google.